UNETE A MARY KAY
TEST ABRE LA PUERTA AL EXITO
Mi nombre es Rocío Villalobos; soy de Jalisco, pero actualmente radico en Nuevo León. Crecí viendo un gran ejemplo de trabajo, a través de mi madre. Ella tuvo que sacrificar el pasar tiempo con nosotros, para sacar el sustento de la casa. Esto influyó en mí, de manera que cuando me gradué como abogada, puse toda mi dedicación en mi empleo. Era foránea y tenía que obtener dinero para mantenerme y pagar mis cuentas, pero lo que me desanimaba era que por más que me esforzaba, la remuneración económica era muy poca, el reconocimiento era nulo y las exigencias eran muchísimas.

Una vez que me casé, dejé de ejercer mi carrera para dedicarme a mi esposo, quien provenía de una familia muy tradicionalista, en la que la dinámica era: “la mujer es para la casa y el hombre para trabajar”. Esto me resultó divertido por un tiempo, pero conforme pasaban los meses, comencé a inquietarme y a querer buscar una oportunidad de realización. Mi esposo no quería que yo saliera de casa, pero gracias a que se nos presentó una necesidad económica bastante fuerte, accedió a que yo buscara una forma de ganar dinero. Entonces recordé que años atrás alguien me había hablado de la Oportunidad Mary Kay, y esta vez, decidí tomarla. Para mi sorpresa, en esta Compañía hallé mucho más que una remuneración económica: encontré una familia, un lugar lleno de amigas, en donde logro a logro, fui desarrollando una estabilidad emocional y adquiriendo toda la seguridad que me había faltado cuando era más joven. Empecé a preocuparme por mi aspecto personal, y eso mejoró mucho mi autoestima. En un principio, no comprendía bien cómo funcionaba la Carrera, pero mi espíritu de servicio y alegría, contagiaban a la gente y me ayudaban a tener buenos resultados y a ir conociendo mujeres maravillosas. Desde un principio, me apegué al plan de mercadeo de Mary Kay y empecé a ver buenos resultados. Aunque entre semana estudiaba, me programaba para realizar cuando menos tres Clases del Cuidado de la Piel entre viernes y domingo. Fue ahí donde tuve la oportunidad de ir conociendo a maravillosas mujeres, que más tarde se convertirían en mis "amigas de éxito".

Una de las grandes satisfacciones, fue que durante mi primer embarazo, mis clientas me organizaron un hermoso baby shower, lleno de regalos y muestras de afecto. Esto me hizo llenarme de entusiasmo y querer compartir la Oportunidad con más fervor que nunca. A pesar de mis 3 embarazos, nunca dejé de alcanzar mis metas ni de participar en las promociones de la Compañía. Una de mis recompensas más grandes al estar en Mary Kay, es el haber tenido la libertad de gozar a mis hijos. He podido estar con ellos en cada momento importante de sus vidas, cosa que en un trabajo, en el que pasas 8 o más horas diarias, nunca hubiera logrado.

Hoy pienso en todas esas mujeres que están desesperadas por estar con sus familias; que tienen hambre de reconocimiento y que no ganan de acuerdo a su potencial, ya que trabajan para alguien que no reconoce su valor. Para todas ellas, está Mary Kay: una Compañía que te da dinero, flexibilidad, libertad, la posibilidad de llegar hasta donde tú quieres. Es una familia que te va ligando a otros corazones, y en la que todas tenemos la misma Oportunidad de Éxito.