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"Soy Sonia Elba Casillas Gómez, estudié para Contador Público, pero si regresara el tiempo y tuviera que escoger una carrera, desde un principio elegiría a Mary Kay".

Por mucho tiempo ejercí mi profesión estando a cargo de tres empresas de transporte, pero sabía que mis posibilidades de crecer eran pocas, pues el tope era el dueño. Empecé a cansarme de la rutina, y de no convivir realmente con las personas, más allá de mi profesión. A mí me interesaba mucho el entablar relaciones y aprender de otra gente, pero ahí no lo estaba logrando, pues mis actividades eran limitadas.

Una amiga mía que era Consultora de Belleza Independiente Mary Kay, acababa de llegar de un evento de la Compañía y venía tan emocionada, que quiso compartir conmigo los beneficios de la Compañía. Yo ni siquiera conocía los productos, pero desde que llegué, me llamó la atención el ambiente tan positivo que se sentía, y la gran cantidad de mujeres que llegaban al lugar. Todas eran diferentes en cuanto a edad y personalidad, no había un prototipo, pero sí tenían algo en común: se veían felices. Me capturó su entusiasmo y energía, así como el hecho de que lo que se ofrecía no era una oportunidad para vender productos, sino para desarrollar una carrera y crecer en ella a través de las Clases del Cuidado de la Piel. Fue así como tomé la decisión de ser Consultora de Belleza Independiente Mary Kay y empecé a programar mis Clases para los fines de semana. Así, fui adquiriendo experiencia, empecé a gozar de las ganancias, conocí gente que me apoyó y al poco tiempo me dediqué 100% a Mary Kay. Estaba consciente de que éste era el lugar perfecto para mejorar y sentirme plena en todos los aspectos de mi vida.

El capacitarme y asistir a todos los eventos me fue ayudando a sentir más confianza, así como a superar los obstáculos que son parte natural de este proceso. Me sentía bien por estar rodeada de gente positiva y llena de energía.

Yo sabía que en esta empresa tenía la posibilidad de llegar tan lejos como quisiera, así que no me dejé vencer por los retos, incluso en el segundo año de ser Directora tuve un accidente y posteriormente me embaracé. En ese momento recordé que había mucha gente detrás de mí, que creía en lo que yo decía, y eso me ayudó a salir adelante y a cumplir mis metas.

Hoy en día, disfruto de beneficios que nunca podría haber gozado de haberme quedado adentro de una empresa, trabajando para alguien más. Establezco mi propio horario, puedo disfrutar de mi familia, planificar vacaciones, estamos construyendo la casa de nuestros sueños, y lo mejor, es que esto no se acaba si uno no quiere. A diferencia de otras Compañías, aquí nadie me pone límites en mi crecimiento, ya que lo que logre depende de mi esfuerzo.

Actualmente, mi meta es el Directorado Nacional de Ventas Independiente, y sé que lo alcanzaré porque me lo he propuesto, y para mí es imprescindible mantener el honor de mi palabra. Gracias a Mary Kay hoy sé, que la única excusa para no tener éxito, es no haber nacido."